Pensándolo bien...

null UNA TERCERA MANO LIBRE

Las interacciones con manos libres se refieren a cualquier forma de controlar dispositivos o entornos sin la necesidad de usar físicamente las manos. Estas interacciones pueden darse a través de distintas tecnologías y métodos, como comandos de voz, como ocurre con los asistentes virtuales, como Siri, Alexa o Google Assistant o sistemas de reconocimiento de voz especializados, es posible ejecutar acciones, buscar información, controlar el hogar inteligente, reproducir música y mucho más, simplemente hablando. Otra alternativa es el reconocimiento de gestos y movimientos corporales, dado que, mediante el uso de sensores, cámaras y tecnología de visión por ordenador, algunos dispositivos pueden interpretar señales no verbales, como movimientos de la cabeza, expresiones faciales o posturas, para efectuar comandos sin necesidad de tocar un teclado, un ratón o una pantalla. Otro procedimiento es usar la tecnología de seguimiento ocular (eye-tracking) que en entornos de realidad aumentada o realidad virtual, o incluso en interfaces especializadas, el rastreo del movimiento de los ojos puede usarse para seleccionar elementos, desplazar pantallas o realizar acciones con solo mirar un determinado punto. También hay que considerar el control por ondas cerebrales o biosensores, que aunque en etapas más experimentales y complejas, existen interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés) que detectan patrones en la actividad cerebral para controlar dispositivos. Del mismo modo, sensores de ritmo cardíaco, respiración o señales musculares pueden servir de entrada para determinadas acciones. Finalmente, los entornos de realidad virtual y realidad aumentada integrados, dado que estos entornos pueden combinar varios sistemas (voz, gestos, mirada) para lograr una experiencia inmersiva en la que el usuario interactúe con objetos virtuales sin necesidad de controles físicos.

Varios son los beneficios de las interacciones con manos libres, como la mayor accesibilidad para personas con movilidad reducida; la reducción de la fatiga al no depender del uso constante de teclados o pantallas táctiles; la mayor higiene en situaciones donde es mejor evitar el contacto físico con dispositivos, como ocurre en los entornos médicos, industrias alimentarias, etc. y las experiencias más naturales e inmersivas en videojuegos y aplicaciones interactivas. Las interacciones con manos libres amplían las formas en que las personas pueden comunicarse con la tecnología, brindando mayor comodidad, accesibilidad y eficiencia.

Una avanzada y audaz forma de materializar un dispositivo con estas capacidades ha sido propuesta por el MIT y la Universidad de Aarhus, que propone la fabricación con sensores y componentes de retroalimentación para capturar interacciones y datos en la boca. En primera instancia, el dispositivo portátil interactivo podría ayudar a los odontólogos y profesionales de la salud a recopilar datos relacionados con el estado de salud e igualmente se puede pensar en la ayuda a las personas con discapacidad motriz a interactuar, por ejemplo, con un teléfono, un ordenador o un controlador de actividad física a partir de datos recabados en la boca. Una versión desarrollada en el Media Lab del MIT permite que personas con discapacidades motoras interactúen con los dispositivos informáticos. El rechinamiento de dientes o la presencia de bacterias en la saliva o identificar cuando y cuantas veces se muerde, son elementos de diagnóstico interesantes. Un diseño de paneles táctiles identifica cuando la lengua toca los dientes. Una conexión por Bluetooth traslada la acción al desplazamiento por una página Web. La lengua es una especie de tercera mano que facilita la interacción mediante manos libres.

   

Imagen creada con ayuda de Chat GPT con DALL-E

El dispositivo se ha bautizado como MouthIO, con significado en inglés relacionado con la entrada y salida de datos en la boca. Es transparente y se ajusta a las especificaciones que imponen los dientes de la mandíbula superior o inferior. Se sirve con un complemento de software para adaptarlo a un escáner dental y poder luego imprimir en una impresora 3D en resina propia de los dispositivos dentales. Permite la personalización, por tanto, adaptándolo, incluso, a la parte lateral de la dentadura e incorporar los componentes electrónicos necesarios, desde baterías, los sensores que incluyen detectores de temperatura y aceleración o de contacto para identificar la presencia de la lengua, así como los actuadores que incluyen los motores de vibración y LED para retroalimentación. Admite la colocación de componentes electrónicos en dientes individuales. En el afán constante del MIT de poner la ciencia y técnica a disposición en código abierto, todo se puede personalizar en una especie de Hágalo usted mismo. Loable interés de una institución que aporta siempre avances significativos y lo pone a disposición del mundo. ¡ejemplar!

Sopa de letras: UNA TERCERA MANO LIBRE

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