Crean un agujero negro en miniatura a partir de luz en el laboratorio y lo utilizaron para poner a prueba la esquiva teoría de la radiación de Stephen Hawking. Los físicos consiguieron extraer el brillo más famoso de un agujero negro de un filamento de fibra óptica y, por primera vez, observaron cómo esa luz reaccionaba con el agujero negro simulado que la produjo.