Las nuevas observaciones están proporcionando a los astrónomos datos para descifrar finalmente la naturaleza de la energía oscura y determinar si la expansión del universo seguirá acelerándose o si, finalmente, se detendrá. Durante casi tres décadas, el mundo científico ha operado bajo una suposición: el universo se está desintegrando cada vez más rápido, condenado a un final solitario y frío. Pero un nuevo estudio sugiere que podríamos haber interpretado erróneamente el velocímetro cósmico.