El dióxido de carbono (CO₂) puede ser perjudicial para el medio ambiente en grandes cantidades, pero puede utilizarse en la producción de combustibles y otros productos químicos útiles. Sin embargo, hacerlo no es fácil. Ahora, unos investigadores de Yale han desarrollado una nueva forma de combinar la electrocatálisis y el plasma para generar, de manera eficiente y práctica, una serie de productos valiosos a partir de este gas. Los resultados se han publicado en la revista Nature Catalysis.