Artículos Académicos

null El torero axiomático, artículo de Antonio Córdoba

                                                 El torero axiomático


Desde hace algún tiempo se observa una desafección, cuando no un manifiesto rechazo, por parte de los sectores españoles más cultos e ilustrados hacia el mundo de los toros, a diferencia de lo que 
ocurre con el fútbol que es el espectáculo de masas que ha venido a sustituirlo en el imaginario 
colectivo. En este contexto resulta especialmente interesante recordar la figura de Manuel Chaves 
Nogales (Sevilla, 1897- Londres 1944), periodista y escritor cuya obra ha sido redescubierta y 
reivindicada en los últimos años debido tanto a su calidad literaria como a su visión ilustrada y 
moderna sobre la turbulenta época que le tocó vivir y narrar. Entre sus obras más conocidas destaca 
A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España (1937), un conjunto de relatos lúcidos y 
sobrecogedores sobre la guerra civil española. Un poco antes, en 1935, había publicado una 
biografía del torero Juan Belmonte, escrita en primera persona, como si el narrador fuese el propio 
torero, en la que podemos leer:


Al día siguiente toreé en Madrid por segunda vez, y fue aquella mi verdadera consagración. Salí al 
ruedo como el matemático se asoma a un encerado para hacer la demostración de un teorema. Se regía entonces el toreo por aquel pintoresco axioma lagartijero de «te pones aquí, y te quitas tú o te 
quita el toro». Yo venía a demostrar que esto no era tan evidente como parecía: «te pones aquí, y 
no te quitas tú ni te quita el toro, si sabes torear». Había entonces una complicada matemática de 
los terrenos del toro y del torero que a mi juicio era superflua.


Dicen los entendidos que Juan Belmonte fue el creador del toreo moderno, cuya esencia condensó en el célebre axioma: «parar, templar y mandar». De origen humilde, manifestó a lo largo de su vida una cierta voluntad de estilo y se codeó en sus estancias madrileñas con personajes como Valle 
Inclán y Pérez de Ayala, quienes influyeron en sus muchas lecturas. Chaves le entrevistó para dar 
forma al reporta- je por entregas que acabaría convirtiéndose en la biografía que conocemos. En 
ella aparecen repetidas alusiones a las matemáticas desde la perspectiva de un Belmonte empeñado en transmitir, a su modo, el carácter axiomático-deductivo de su arte. El torero poseía una 
inteligencia aguda y extraordinariamente viva, pero no era un hombre ilustrado en sentido académico ni solía recurrir a comparaciones científicas así que, por evidente que resulte, no está de más señalar que difícilmente pudo haber formulado metáforas como las citadas. La belleza singular de esas imágenes debe atribuirse a la genialidad y el talento literario de Chaves.

 

Antonio Córdoba, Dpto. de Matemáticas, Universidad Autónoma de Madrid, ICMAT
Correo electrónico: antonio.cordoba@uam.es

La Gaceta de la RSME, Vol. 29 (2026), Núm. 1, Pág. 68