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null Comunidad de investigadores "Ramón y Cajal”, orgullo y esperanza de país

Uno de los científicos españoles más relevantes de todos los tiempos ha sido D. Santiago Ramón y Cajal. Es bien sabido que a través de un meticuloso trabajo de observación con microscopios y utilizando la técnica de tinción con nitrato de plata desarrollada por Golgi, demostró que el sistema nervioso estaba compuesto por células individuales, las neuronas, que eran entidades separadas pero conectadas por sinapsis. Dicho hallazgo, de relevancia universal, le permitió ser el primer español en ganar el Premio Nobel de Medicina en el año 1904. Desde entonces muchas han sido las actuaciones realizados en su memoria, destacando el “Legado Cajal” compuesto por miles de objetos y documentos relacionados con D. Santiago, considerado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2017, custodiado por el CSIC y expuesto actualmente en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Hace veinticinco años el Gobierno de España publicó una convocatoria de ayudas para la retención de talento investigador denominada “Ramón y Cajal”. El objetivo era apoyar a jóvenes científicos, destacados por su excelencia, en el proceso de incorporación al sistema de investigación en España. A lo largo de este período de tiempo muchos científicos que han estado formándose durante varios años en las principales universidades y centros de investigación del mundo han tenido la oportunidad de venir a trabajar a España, de forma que actualmente estos investigadores e investigadoras son un capital transformador esencial para resolver los retos globales a los que nos enfrentamos en cualquier ámbito de actividad.

Cuando se habla de ciencia en los medios normalmente se hace referencia al desarrollo de tecnologías específicas o a la obtención de hallazgos científicos de relevancia, pero en pocas ocasiones se habla de la gestión de la misma, de modo que determinados asuntos como la consecución de financiación para investigar, o la situación profesional de los mejores científicos del país, son complemente ignorados por la sociedad. Sirva esta columna para reivindicar la importancia de la buena gestión en la ciencia, la necesidad de que existan convocatorias públicas específicas de apoyo a la investigación y a la atracción de talento, y sobre todo para dar la enhorabuena a todos los miembros de esa comunidad de investigadores “Ramón y Cajal”, más de un centenar en la Región de Murcia, que son el emblema del liderazgo internacional de la ciencia española.