La búsqueda de ingredientes naturales, sostenibles y funcionales ha supuesto una auténtica revolución para la industria alimentaria en los últimos años. Los consumidores demandan productos más saludables, libres de aditivos sintéticos y con beneficios nutricionales añadidos. Un ejemplo de ello son los carotenoides, pigmentos naturales ampliamente distribuidos en la naturaleza y que se han convertido en una de las moléculas más atractivas para el sector de la alimentación. Los carotenoides son una familia de pigmentos liposolubles con una amplia tonalidad de colores entre los que destacan los amarillos, anaranjados y rojos.