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Es un hecho que la inteligencia artificial (IA) está revolucionando la industria alimentaria y los, ya reales, alimentos impresos tridimensionales (3D) son un claro ejemplo. Así la IA ayuda a crear nuevos productos alimenticios, con características específicas, como sabores y texturas personalizadas, optimiza la producción agrícola y reduce el desperdicio de alimentos, detecta contaminantes y defectos en los alimentos, garantizando la seguridad del consumidor y ayuda a crear planes de nutrición personalizados según las necesidades individuales.
Por otro lado, la creación de alimentos 3D implica la colaboración entre el ser humano y la tecnología, incluyendo la inteligencia artificial (IA) es ya una realidad incipiente. Esto permite crear platos personalizados y creativos, como: chocolate y galletas, con formas y diseños complejos o helados con texturas innovadoras. Incluso llegar a la impresión comestible de platos como pasta, pizzas, hamburguesas y carne molida. Además, se pueden imprimir purés de frutas y verduras, queso y mantequilla, también con formas nuevas y texturas personalizadas. Incluso, se están desarrollando alimentos funcionales, para pacientes con necesidades específicas, como disfagia o alergias o enriquecidos con nutrientes específicos, como vitaminas y minerales.
Con todo esto el ser humano idea y utiliza la IA para diseñar y planificar la estructura y el contenido de los alimentos 3D y sus algoritmos pueden analizar las preferencias y necesidades nutricionales de los consumidores, a la vez que crear recetas personalizadas. Además, puede ayudar a seleccionar los ingredientes adecuados para la impresión, teniendo en cuenta factores como la textura, el sabor y la seguridad alimentaria. Yendo más allá puede controlar el proceso de impresión 3D, ajustando parámetros como la temperatura, la velocidad y la presión para lograr la textura y la forma deseada, mejorando así la calidad y la consistencia de los alimentos.
Esto no es el futuro, sino una realidad, pues existen empresas que utilizan IA en la impresión 3D de alimentos, para diseñar y producir carne cultivada, a partir de productos vegetales, de forma respetuosa con el medio ambiente y sostenibles (según reza en su propaganda), con la que se podrá abastecer de alimento (de momento muy basado en concentración proteica) a un porcentaje elevado de la población mundial, sin los problemas asociados a la agricultura o la ganadería.
Por tanto, volviendo a la pregunta del título, podemos plantearnos hasta donde este tipo de alimentos 3D puede redefinir o eliminar las prácticas agrícolas, ganaderas o pesqueras (acuicultura) actuales y si las frutas y verduras o los animales y sus derivados directos (mantequillas, yogures, leches, aceites, etc.), tal como los conocemos e ingerimos ahora, seguirán formando parte de nuestra alimentación.