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null Por santa Lucía, ¿la más larga noche y el más corto día?

El 13 de diciembre se celebra la festividad de santa Lucía, patrona de las profesiones y enfermedades relacionadas con la vista. La relación del personaje con la luz (su nombre proviene del latín “lux”) y, en particular, la huella que ha dejado en la paremiología (disciplina que estudia refranes y proverbios tradicionales basados en la experiencia), como “por santa Lucía, la más larga noche y el más corto día” o variantes sobre el mismo tema, inducen a pensar en un vínculo entre la luminosidad y el día reseñado. Pero sabemos que la noche más larga es la del solsticio de invierno, que ocurre en torno al 21 o 22 de diciembre (aunque también puede caer el 20 y el 23, pero en muy contadas ocasiones).

Entonces, ¿por qué la alusión al 13 de diciembre como el día más corto del año? La respuesta a esta cuestión reside en que la duración del año civil (los familiares 365 días) no coincide con el año solar o trópico (tiempo entre dos equinoccios de primavera: 365,2422 días). El calendario juliano aproximó la duración anual a 365,25 días, para lo cual mantuvo el año civil de 365 días, pero intercalando un año bisiesto de 366 cada cuatro años. Sin embargo, la diferencia de casi 11 minutos anuales respecto del año solar ocasionó tal desfase al cabo de los siglos que las festividades religiosas cristianas diferían notablemente de la fecha empleada como referencia (equinoccio de primavera). En 1582, el equinoccio de primavera coincidió con el 11 de marzo y, para ajustarlo al 21 de marzo, el papa Gregorio XIII estableció en 365,2425 días la duración del año. Para ello, corrigió el calendario juliano estableciendo que no son bisiestos los años divisibles por 100 (excepto los divisibles por 400) y decretó que al 4 de octubre le seguiría el 15 de octubre. De esta forma se eliminaron diez días que el calendario juliano llevaba de retraso respecto al año solar, los cuales explican la proximidad del 13 de diciembre con el solsticio de invierno antaño, y por ello se asoció la corta duración de luz solar con esa fecha.

          Una vez aclarado que el 13 de diciembre no es el día más corto del año, sí es cierto que después de este día comienza a anochecer más tarde (pero también se retrasa el amanecer), como puede comprobarse en la web del Instituto Geográfico Nacional (https://astronomia.ign.es/hora-salidas-y-puestas-de-sol). La sensación de disponer de más luz vespertina justificaría el conocido refrán “por santa Lucía mengua la noche y crece el día”.